La Psicología detrás de las Cábalas en el Fútbol: ¿Por qué necesitamos creer en la magia?

 El fútbol es, por definición, el arte de lo impredecible. Un desvío milimétrico en el poste, una ráfaga de viento o una decisión arbitral en el último segundo pueden cambiar el destino de millones de personas. Ante semejante nivel de incertidumbre, el ser humano despliega una de sus herramientas mentales más antiguas y fascinantes: la cábala.

Paredes y De Paul comiendo caramelos en el círculo central antes de la final de la Copa del Mundo 2026 con Portugal

Desde usar la misma camiseta sin lavar durante todo un torneo, hasta el famoso ritual de Leandro Paredes y Rodrigo De Paul comiendo caramelos en el círculo central antes de cada partido en Qatar 2022, el fútbol está inundado de rituales. 

Pero, ¿qué pasa en nuestra mente cuando nos aferramos a estas costumbres? Como psicóloga, te invito a descubrir que las cábalas son mucho más que simples supersticiones: son un salvavidas emocional.

El origen de la palabra y su metamorfosis deportiva

Originalmente, la palabra «cábala» proviene del misticismo judío (la Kabbalah), asociada a la búsqueda de secretos ocultos y el entendimiento del universo. Sin embargo, el folklore futbolero adoptó el término para transformarlo en sinónimo de «creencia mágica».

En el ambiente deportivo, una cábala es cualquier acción, objeto o rutina que se repite de manera idéntica bajo la firme convicción de que tiene el poder de influir positivamente en el resultado de un partido. No existe una lógica científica que conecte no comer pollo —como imponía el emblemático director técnico Carlos Bilardo en la Selección Argentina de 1986— con ganar una Copa del Mundo, pero la mente humana no busca lógica matemática; busca seguridad.

Manejo de la ansiedad: La ilusión de control

La principal función psicológica de las cábalas es actuar como un poderoso amortiguador de la ansiedad. El cerebro detesta la incertidumbre. Cuando nos enfrentamos a situaciones donde el resultado final no depende de nosotros (como ser hinchas mirando la pantalla o incluso jugadores expuestos al azar del juego), se activa una sensación de vulnerabilidad.

Un hincha frances tapándose la cara con la camiseta frente al televisor mientras se ve cómo se patea un penal

Aquí es donde opera la ilusión de control. Al repetir un ritual, el cerebro percibe que está haciendo algo activo para modificar la realidad. «Si me siento en la misma silla y uso los mismos botines desgastados, el entorno se vuelve predecible». Esta falsa sensación de control disminuye notablemente los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumenta la confianza, un factor que en el alto rendimiento deportivo puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

«Las cábalas no cambian el destino del balón, pero sí cambian el estado emocional de quien lo patea o lo mira».

De Goycochea a Qatar 2022: Rituales que hicieron historia

La historia del fútbol demuestra que las cábalas no son exclusivas de los hinchas que sufren en el sillón de su casa; pertenecen a la élite del deporte profesional:

  • Sergio Goycochea (Italia ’90): El arquero argentino comenzó a orinar en el campo de juego antes de una tanda de penales por pura necesidad fisiológica. Al ganar esa definición, el acto se convirtió en un ritual sagrado e inquebrantable para los siguientes partidos.
  • La Scaloneta en Qatar: Ver a los mediocampistas de la selección argentina caminando por el césped reconociendo la cancha mientras masticaban caramelos se transformó en un contenido visual esperado por todos, reforzando la unión y la calma del grupo antes de la batalla.

¿Cuándo la cábala deja de ser saludable?

Es fundamental trazar una línea entre el ritual saludable y la obsesión. Una cábala es positiva cuando funciona como un anclaje emocional que genera bienestar, unión grupal o diversión. Sentarse a comer la misma comida con amigos antes del partido fomenta el sentido de pertenencia y comunidad.

Sin embargo, cuando la cábala se transforma en una necesidad rígida que genera angustia extrema si no se cumple, o si la persona cree que un resultado negativo es 100% su culpa por «romper la cábala», estamos entrando en el terreno de la ansiedad desadaptativa. El juego debe seguir siendo juego.

Abrazar nuestra humanidad

Las cábalas nos recuerdan que somos seres emocionales buscando certezas en un mundo caótico. No está mal creer en un poco de magia de vez en cuando, siempre y cuando entendamos que la verdadera magia del fútbol radica en la pasión, el esfuerzo y la resiliencia.


¿Sentís que la ansiedad del día a día te supera?

A veces, la necesidad de controlarlo todo va más allá del fútbol y empieza a afectar nuestra vida cotidiana, nuestras relaciones o nuestro bienestar emocional. Como Licenciada en Psicología, estoy acá para acompañarte a transitar la incertidumbre y brindarte herramientas saludables para gestionar el estrés.

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